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Pablo Juantegui Azpilicueta

Pablo Juantegui Azpilicueta

Pablo Juantegui Azpilicueta

Dice un antiguo proverbio chino que “si caminas solo irás más rápido; si caminas acompañado, llegarás más lejos”.   Hace años emprendí un viaje profesional y vital que me ha permitido trabajar en sectores y compañías completamente diferentes. Mi carrera comenzó en el gigante informático IBM, para después pasar por el fabricante de dulces y alimentación Mars. De aquella experiencia me llevé un gran aprendizaje: mantener permanentemente el foco en el crecimiento, persiguiendo siempre la excelencia en productos y servicios.   Más tarde pasé por diferentes posiciones directivas en la cervecera estadounidense Coors Brewing, y después me convertí en director general de las bodegas González Byass.   También presté mis servicios a Telefónica Páginas Amarillas, donde pude liderar la transformación de un negocio tradicional, como las ya prácticamente desaparecidas guías telefonicas, hacia un negocio entonces pionero, como los directorios en Internet.   Y de allí, pasé a liderar Bupa Sanitas, primero en España y después a nivel global. Allí viví un apasionante proceso de reinvención y reenfoque estratégico que me ha permitido aprender desde una posición de liderazgo mundial.   Hoy tengo el honor y la responsabilidad de liderar una compañía como Telepizza, que forma parte de la vida de millones de personas desde hace ya 30 años. La Telepizza que todos conocemos está presente en 22 países, desde Chile a Irán, pasando por Reino Unido, Ecuador, Rusia, Portugal, Colombia… una compañía que para la que trabajan 26.000 personas cada día, una marca que forma parte de la vida de las personas en sus mejores momentos.   Cuatro palabras en mi camino se han convertido en verdaderas inspiraciones:   La primera es la innovación, que no puede ser nunca un departamento ni una función. Es una actitud ante la vida… llamémosle curiosidad, creatividad, pero no dejemos nunca de innovar, de plantear preguntas diferentes y, sobre todo, de encontrar respuestas distintas.   La segunda es la imaginación: la capacidad de soñar y de imaginar es innata al ser humano, y nunca nos abandona.   Mi tercera palabra es irreverencia, o como dicen los anglos, el “challenge”. Nunca dejemos de cuestionar lo evidente, de confrontar desde la educación y la honestidad lo que se nos da dado. Solo así avanzaremos como sociedad y como empresas.   La cuarta palabra es inteligencia. Hay que buscar, potenciar y premiar el talento. Allí donde esté, y sin que importen las jerarquías.   Mi última palabra: importancia. Intentemos siempre hacer lo importante antes que lo urgente. Y no tengamos miedo a preguntarnos si lo que estamos haciendo es lo importante o lo urgente. Será la unica manera de poder tener visión de futuro y perspectiva.

Pablo Juantegui Azpilicueta

Dice un antiguo proverbio chino que “si caminas solo irás más rápido; si caminas acompañado, llegarás más lejos”.   Hace años emprendí un viaje profesional y vital que me ha permitido trabajar en sectores y compañías completamente diferentes. Mi carrera comenzó en el gigante informático IBM, para después pasar por el fabricante de dulces y alimentación Mars. De aquella experiencia me llevé un gran aprendizaje: mantener permanentemente el foco en el crecimiento, persiguiendo siempre la excelencia en productos y servicios.   Más tarde pasé por diferentes posiciones directivas en la cervecera estadounidense Coors Brewing, y después me convertí en director general de las bodegas González Byass.También presté mis servicios a Telefónica Páginas Amarillas, donde pude liderar la transformación de un negocio tradicional, como las ya prácticamente desaparecidas guías telefonicas, hacia un negocio entonces pionero, como los directorios en Internet.   Y de allí, pasé a liderar Bupa Sanitas, primero en España y después a nivel global. Allí viví un apasionante proceso de reinvención y reenfoque estratégico que me ha permitido aprender desde una posición de liderazgo mundial.   Hoy tengo el honor y la responsabilidad de liderar una compañía como Telepizza, que forma parte de la vida de millones de personas desde hace ya 30 años. La Telepizza que todos conocemos está presente en 22 países, desde Chile a Irán, pasando por Reino Unido, Ecuador, Rusia, Portugal, Colombia… una compañía que para la que trabajan 26.000 personas cada día, una marca que forma parte de la vida de las personas en sus mejores momentos.   Cuatro palabras en mi camino se han convertido en verdaderas inspiraciones:   La primera es la innovación, que no puede ser nunca un departamento ni una función. Es una actitud ante la vida… llamémosle curiosidad, creatividad, pero no dejemos nunca de innovar, de plantear preguntas diferentes y, sobre todo, de encontrar respuestas distintas.   La segunda es la imaginación: la capacidad de soñar y de imaginar es innata al ser humano, y nunca nos abandona.   Mi tercera palabra es irreverencia, o como dicen los anglos, el “challenge”. Nunca dejemos de cuestionar lo evidente, de confrontar desde la educación y la honestidad lo que se nos da dado. Solo así avanzaremos como sociedad y como empresas.   La cuarta palabra es inteligencia. Hay que buscar, potenciar y premiar el talento. Allí donde esté, y sin que importen las jerarquías.   Mi última palabra: importancia. Intentemos siempre hacer lo importante antes que lo urgente. Y no tengamos miedo a preguntarnos si lo que estamos haciendo es lo importante o lo urgente. Será la unica manera de poder tener visión de futuro y perspectiva.